Esta característica se hace notar en nuestras vidas en todo momento, solamente cuando dormimos dejamos de hacerlo y es nuestro inconsciete por medio de lo sueños quien se adueña de nuestros pensamientos.
Cuando toma decisiones, el ser humano no solo intenta encontrar la mejor manera de actuar, el instinto de LIBERTAD le hace necesitar tomar decisiones constantemente, pues todo aquello que hacemos y no ha sido decidido por nosotros, sin percibirlo de forma consciente nuestro instinto de libertad se siente afectado, y esa es la causa de que nos resulte tan ingrato OBEDECER, a pesar de que podamos obtener otros beneficios.
Esos "atentados" a nuestra LIBERTAD , al ser en aspectos que bien nos resultan intrascendentes, ó corresponden a normas "convencionales", no vamos percibiendo el efecto que está produciendo en nosotros.
Cuando hablamos de DECIDIR, estamos hablando de "NUESTRA LIBERTAD",....el concepto instintivo no tiene nada que ver con el que semánticamente hemos asimilado.
Nuestra libertad por naturaleza consiste en que teniendo la facultad de pensar, necesitamos la libertad de poder decidir en funcion a nuestros pensamientos, pero al ir renunciando por distintos motivos a ello, cada vez vamos dejando de ser un poco mas libre, a cada ocasión que "cedemos" somos menos libres, es como un depósito que poco a poco se va agotando, y llega un momento que casi hemos perdido por completo esa LIBERTAD,. y por tanto esa capacidad de decidir, ..llega un momento que nuestro inconsciente tiene que crearnos una "LIBERTAD FICTICIA", que nos dará "SENSACION DE LBERTAD", porque para nuestra supervivencia es imprescindible tener la convicción de ser LIBRE,...pero en REALIDAD YA NO ES ASI.
Cuando se llega a ese estado. la necesidad de mantener esa convicción, nos hace ser mas rígidos en nuestras ideas, menos tolerantes, con menos capacidad de rectificar, nos hace intentar ver en los demás todos los errores, pòrque resulta que cuanto MENOS LIBRES SOMOS, mas necesidad tenemos de decidir, y ya no solo queremos decidir sobre lo nuestro, es tal nuestro afán de "DECIDIR", que opinamos de todo, de cualquier cosa tenemos algo que decir al respecto, y nos enojaremos cuando nuestra decisión u opinión sea puesta en entredicho.
El miedo a la verdad, el miedo a saber que se ha perdido la libertad, ese terror será lo que nos impida rectificar, pues mas que nuestro acierto, lo que nos crea dudas es nuestra autoridad sobre nosotros mismos.
Cuando algo que hacemos produce un daño..!pedimos perdón!!,..preferimos que nos perdonen antes que verdaderamente perdonarnos a nosotros mismos, porque perdonarnos a nosotros mismos es renegar de nuestra decisión, y cuanto mas culpamos a los demás es mas sintoma de haber actuado mal nosotros, no suele haber ser mas INOCENTE que aquel que se culpa a si mismo.
Pero la LIBERTAD igual que se pierde, se puede recuperar, la mejor forma de hacerlo es limitarse a únicamente RECONOCER LO QUE SE HACE MAL, cuando uno acierta, no necesita decir que lo ha hecho bien.
EL MESIAS